jueves, 26 de marzo de 2015

MEDITACIÓN TOMA DE CONSCIENCIA.

(Desde donde puedes Crear, porque estás en el Foco).

Siéntate en una cafetería, o vete a un lugar en el que haya gente interactuando, y percibe…

Consigue percibir que todo lo que se te muestra es la representación de lo invisible. Cada cosa que sucede es un reflejo de algo imperceptible para los sentidos.

Mira a esa persona que toma café a tu lado, a esa pareja que…

¿Están ellos allí? ¿Están en tu mundo?

¿Quien los puso allí? ¿Qué representan? Lo que sea que representen, sucede para ti. Cada una de esas personas está en un lugar diferente al que tú los ves.

…   

Enfrente de mí había una pareja relativamente mayor. Él vestía traje y corbata y ella iba informal. Él hacía poses seductoras desde un nivel de importancia personal, y ella le mostraba admiración. Para mí eran dos comensales cenando en una mesa frente a la mía. Pero para cada uno de ellos era un mundo diferente al mío y al del otro. Tal vez él estaba intentando tener una aventura, y esa tarde, desde su trabajo, hastiado de pensar en pasar una noche igual a las anteriores, la llamó desde su despacho y le propuso un encuentro. Tal vez ella estaba en su mundo rutinario y recibió su llamada con la ilusión de poder encontrar la posibilidad de crear una nueva familia. ¡O tal vez no! Pero seguro que lo que yo percibía era sólo un reflejo de lo que yo, personalmente, estaba viviendo, y poco tenía que ver con la realidad de cada uno de esos mundos.

A mi izquierda cenaba una pareja joven, relajada. Los dos hablaban con soltura, cómplices, sin aderezos. Parecían tener mucha confianza el uno en el otro. Yo veía lo que describo, pero en un momento la mirada del chico y la mía se cruzaron casualmente, y me di cuenta de que estaba viendo la fachada de un mundo oculto para mí, del mismo modo que él no podía advertir de mí más que la imagen de lo que yo podía representar en su mundo.

Entonces observé el global y sentí que percibir todo aquello era estar ciego a la realidad. Todo lo que podía ver y oír era mi propio mundo. Ni siquiera yo estaba en algún lado. Yo, simplemente ‘era’. Y en ese estado de conciencia percibí mi interior, el foco de toda aquella proyección. Concebí el origen de lo que estaba viendo e interpretando mientras todo ello quedó como la pantalla de una realidad que está oculta a los sentidos, pero perceptible a través de la negación de su autenticidad como algo más allá que meros símbolos.

En ese estado, comprendí que todo nacía de, y en, él. Por un momento se me pasó la idea de que podría dar un barrido a todo ello desde mi interior y pasar a otro escenario. Pero lo único que pude hacer fue tomar conciencia de que estaba en el ‘lugar’ desde el que, haciéndose consciente y dueño de él, es posible cambiar la realidad personal. Estaba en el lugar desde el cual, inconscientemente, estoy creando. Por lo tanto, estaba, así mismo, en el núcleo de mi Creación Consciente.

Para mí, ese estado al que accedo entre la gente que forma parte del decorado de mi realidad en un momento dado, es lo más parecido a la meditación.

Cuando cierro los ojos, lo único que puedo hacer es proyectar.


Graciela Bárbulo




sábado, 21 de marzo de 2015

Perdonar.


viernes, 20 de marzo de 2015

Tantos "Aquí" como conceptos de "Yo".

No hay un escenario en el que estamos todos. 

Cada cual tiene su propio escenario. 

Cuando tú estás con otras personas, crees que ellas están ahí contigo. Sin embargo, cada una de ellas está en su propio Centro, en su escenario personal. 

De tal forma, tú sólo percibes el reflejo de ti en cada persona, y para cada persona representas el reflejo de sí misma. 

Cada cual ‘mete’ al otro en su escenario, es decir, en su “punto de fuga”. 

Pero nadie está ahí enfrente. 


Todo el mundo está en su “Aquí”.




miércoles, 18 de marzo de 2015

PERCEPCIÓN-ES


Niveles de conciencia.

Mente dentro de mente dentro de mente. 

Diferentes capas de materia onírica.

Estamos siendo soñados, soñamos y creamos sueños que sueñan… 

Cada sueño es la inconsciencia de ‘su’ realidad, determinada por una interpretación que se convierte en una nueva realidad dentro de la anterior, y dentro de la cual se genera un nuevo sueño. 

Como un juego de espejos infinitos, no hay comienzo, no hay final. 

Pero la verdad, siempre relativa, es el sueño en el que se sustenta cada realidad soñada.

El sueño es relativo. El despertar es relativo. 

Todo es Nada.  ‘Nada’ Es. 



Graciela Bárbulo




domingo, 15 de marzo de 2015

Todo error surge de, y volverá a, la perfección.

Todo error está construido sobre una base de perfección, y modelado de ella. .
De tal forma, todo error que se disuelve volverá, de forma natural, a la perfección de su naturaleza.


(Escultura en arcilla de Gutxi Haitz)


Si tú quisieras (extracto de libro)


sábado, 14 de marzo de 2015

Todo lo que te sucede.


Todo lo que te sucede a ti, sucede desde ti.





Dar.

La materia prima de lo que quieres crear en tu mundo sólo puede provenir de ti.

Así que si quieres crear abundancia, mira antes si en tu interior tienes desarrollada esa cualidad, si eres abundante, dentro de tus posibilidades actuales contigo y con tu entorno. 

Si quieres crear amor, mira antes si expresas amor en tu realidad actual. 

Si quieres que el universo sea generoso contigo, mira antes si eres generoso, dentro de tus recursos actuales, con las personas que están en tu mundo. 

Si quieres éxito personal, mira antes si tienes autoestima.  

Pero no te engañes. Dar no es entregar con vistas a obtener algo a cambio. Dar es un acto natural que incita a ofrecer a los demás aquello que necesitan para cubrir sus expectativas, por el gusto de hacerlo. Dar es realizarse en el acto de dar en sí. 




Cuando el deseo cobra vida propia.


lunes, 9 de marzo de 2015

Todo.


La grandeza del hombre.

Qué entrañablemente seductor ese hombre que reconoce su sombra mirándote a los ojos, 
en lugar de depositarla sobre ti con los ojos cerrados.





Desde Dónde.

No es LO QUE haces,
es desde DÓNDE lo haces

lo que definirá su cualidad y, por lo tanto, sus consecuencias.



domingo, 8 de marzo de 2015

Lo que 'es'.

No es lo que ‘es’. 
Es lo que representa para ti. 

Así que cuando “eso” te falta, ¿qué te falta realmente?




sábado, 21 de febrero de 2015

Estallar la burbuja.

Gracias a lo apretado que me quedaba el mundo, he buscado la puerta de salida. 

Si ‘aquí’ hubiera tenido más margen, me hubiera quedado tonteando, quién sabe cuánto tiempo. Pero, afortunadamente, esto se estaba haciendo demasiado asfixiante. 

Lo peor fue lo mejor. 


¡Estalló la burbuja!



viernes, 20 de febrero de 2015

Reflejos.

Soy todos los reflejos de mi vida. 

Los espejos son asunto de las emociones, que tienen la costumbre de proyectar pantallas con la que vérselas. 

El espacio es mi mente, donde sitúo el decorado. 

Y cada bella alma que intersecta con mi recorrido tiene, a su vez, su propio espacio de realidad personal y su propio recorrido. 


La mente y el hombre

La mente es la realidad en la que ‘soy’.

Todo lo que en ella existe está configurado de pensamientos materializados, y vibración creando nueva realidad.  

El hombre común vive en la mente colectiva, azotado por el global de pensamientos ajenos a su dominio, como víctima. 

El hombre consciente deposita en su mente pensamientos a voluntad, creando sus circunstancias intencionadamente.

El hombre iluminado disuelve todo pensamiento, permitiendo la d-ilusión de su identidad personal con el Todo. 




jueves, 19 de febrero de 2015

La gran tirana.


¿Y si un día, de repente...?


La Verdad.


Toda búsqueda es la búsqueda de la propia identidad.

Tuve lo que para mí era todo, y varias veces todo acabó, y varias veces todo comenzó de nuevo. 

Sin embargo, he sentido constantemente un peso, de forma que parecía más complicado vivir en el logro del deseo que fuera de él. Así que el éxito salía; entonces lo deseaba de nuevo, lo evocaba y volvía. Y, de nuevo, pesaba, pesaba… 

Hasta que comprendí. 

¡Yo era quien cargaba con todo ello! Entonces, ¿para qué quererlo? 

¡Para qué elaborar una realidad con una serie de personajes engranados en las circunstancias que me encumbraban ante… ¿mi misma?!

Oh, qué error, qué trabajo tan desazonador, qué logro más insípido. 

Si al final todo este proceso me demuestra que soy capaz de proyectar mis anhelos, y tal realidad me da la clave de que todo lo que, una vez proyectado, surge de mí, ¿no es lo razonable vivirme por entero sabiéndome, como potencial de todas las cosas, completa?

¿Qué más puedo querer cuando al fin entiendo que yo, al igual que todos, soy todo?








Nuestra realidad.

Nuestra realidad es la creencia que hemos mantenido acerca de nosotros mismos, con retardo. 

Así, olvidamos nuestra autoría y achacamos lo que vivimos a la influencia del exterior, sobre la cual no sentimos tener ningún poder.

Si no tomamos consciencia de ello, la realidad que se proyecta ante nosotros retroaliementará nuestra creencia, y así tendremos siempre más de lo mismo. 

De tal forma, olvidamos que somos nosotros quienes la creamos, constantemente. 


Pero un autor nunca es víctima de su obra. 





martes, 10 de febrero de 2015

Suelta para abrazar.

Lo que deseas en tu vida y no logras conseguir, tal vez requiera eliminar algo que está bloqueando tu acceso a ello.

A veces, el problema no está en lo que falta, sino en lo que sobra.

Suelta lo que te inmoviliza, y podrás abrazar tu sueño.



domingo, 1 de febrero de 2015

La creación se hace consciente de su Esencia.

Eres Esencia.

Conecta con el centro de tu pecho.
Siente la vibración de tu núcleo…
Eso es lo que Eres. 
Eso es eterno. Siempre ha sido y siempre será, porque es fuera del tiempo. Es en sí mismo. 
Tú Eres.

Eres Eso, Uno, Informe.
Y eres cada forma de tu vida: de tus pensamientos, de tus emociones, de tus circunstancias. Todo ello es una recreación de un argumento para encontrarse con uno mismo. 
Tú eres todo ello, y en cualquier momento te puedes recoger en ti y hacer desaparecer la forma. Ella no existe en sí misma, tú la representas para ti misma. 

Eres Potencial. 

Todo lo puedes crear, porque todo lo que es, no-es. Sólo es si tú lo vives. 
Todo puede acabar ahora. Sólo despierta y liberarás al mundo. 
Sin embargo, no quieres, estás jugando…
De acuerdo, juega… 
¡Pero es que a veces te encuentras con el sufrimiento!
Claro, has creado unidades de realidad dentro de tu mundo. No has creado aspectos; ellos no pueden ser independientes. 
Has creado realidades enteras: la ilusión y la decepción son una sola cosa, la alegría y la tristeza… 
Pero las has creado para vivir sus aspectos; no es posible de otra manera. 
Ellas son unidades de ti lanzadas hacia la forma para interactuar entre sí, y al hacerlo una cara atrae a la contraria, como las dos polaridades de un imán. 
Pero tú eres las dos, lo que pasa es que para vivirlo te tienes que posicionar en una; sino, de nuevo vuelves a la unión, a tu esencia. 
Para posicionarte, tienes que lanzar una de ellas fuera y ser la otra. 
Esto implica que lo que no eres tú se recrea en una circunstancia. 
Dotas a los aspectos de identidad, y observas… 
Les das concentración en sí mismos, de forma que todos lo que no son “yo” son algo ajeno. Entonces interactúas: La alegría ineractúa con la tristeza, el blanco con el negro, el éxito con el fracaso… 

Toda interactuación es Unificación. 

En cada circunstancia de tu vida te completas. 
Si estás viviendo sufrimientos, mira qué te hace sufrir: eso es lo que completa el sufrimiento. 
Completar es anular. 
En el momento en que positivo y negativo se fusionan, deja de haber polos. 
Cuando el pasado y el presente se fusionan, deja de haber tiempo. 
Cuando el cielo y el infierno se fusionan, deja de haber conflicto. 
De tal forma, si tú estás sintiendo frustración o sufrimiento en algún aspecto, mira la otra cara, lo que está del otro lado, lo que sería el logro, el éxito, la felicidad… 
Encuéntralo en tu realidad. Ello es la anulación de tu estado. 

Hazlo.. 

Pero toda creación se ha dividido en aspectos. Y tú siempre encarnas en tu “yo” cada opuesto de todo lo que tienes desplegado en tu tablero de juego. 

Y ahora, piensa en las cosas de tu vida.

Imagina todo lo que es tu vida, desplegado sobre un tablero. 
Imagina cada una de las personas, de las situaciones… Dale a cada cual un lugar. 
Y ahora, tú eres una ficha, la ficha “yo”. La ficha se tiene que mover por entre todo ello. Hay pasillos libres, algunos anchos y cómodos, otros estrechos; otros obturados… 

Mira todo aquello que no está representado en el tablero, pero deseas… ¿Detrás de qué circunstancia está atrapado..? 

Te vas moviendo con tu ficha por entre los pasillos, y en algunos casos el camino está cerrado. Averigua qué lo bloquea. Averigua, esa cosa o persona, qué vibración produce en ti, qué tienes que desarrollar para trascenderla y seguir avanzando por ese camino. 
Eso que tienes que avanzar es recoger de ella lo que necesitas. 
Eso que te impide pasar no es un obstáculo: es el recipiente que contiene lo que tienes que recoger para trascender eso mismo. 
¡Tienes que trascender ‘eso’ con ‘eso’!

Encuentra la unidad en la dualidad, entre eso y tú, con respecto a eso. 

Todo lo que se encuentra tu vibración es la vibración contraria que la complementa y la completa. Si eso te da miedo, eso es el remedio de tu miedo. 

Fíjate cómo han surgido algunos problemas: fobias, miedos, etc.: 
Tú estabas bien, completa, y algo se desplegó. Por ejemplo, tuviste un conflicto con la altura y ahora tienes vértigo; esa altura es justamente la cura de tu vértigo. O estabas completa e independiente y te uniste a algo donde depositaste una parte de tu identidad; eso desencadenó claustrofobia. Etcétera.

Eres imaginación. 

Todo es una recreación. 
Todo es verdad para ti mientras seas Algo. 
Mientras tú seas algo, te encontrarás con algo que te reafirme. 
Si quieres hacer desaparecer tu mundo, deja de ser ese algo que lo sujeta. 
Y si quieres otro mundo, sé otro algo, y automáticamente saldrá despedido hacia la representación, en forma de circunstancia o identidad; lo que permita que tu elección se reproduzca en el tablero de juego. 

Pero tú eres, básicamente, Esencia. 
Y es de la Esencia que surge la imaginación dentro de un Potencial inherente a la Esencia. 
Como consecuencia, se crea el mundo. Porque tú así, con tu vibración, lo estás queriendo. 

No lo olvides. No estás atrapada. Eres libre. 
Todo lo que está ante ti "es" en un nivel de vibración más sutil que todo ello; todo ello es uno. 

Nada tiene trascendencia más que en el lugar en el que sucede. 

Relájate, todo está bien. Todo es correcto. 

Eres todos los aspectos de tu creación.


La otra cara de la pobreza es la riqueza. Si quieres ser riqueza, exprésate como tal. 
La otra cara de la tristeza es la alegría. Exprésate como tal para serlo. 
La otra cara del bloqueo es la expresión. Sé expresión, defínete como tal en donde estés con lo que puedas, y desaparecerá el bloqueo. 
La otra cara del desamor es el amor. Sé amor. Exprésate como tal y aparecerá el lugar adecuado donde hacerlo.
Si quieres salud, sé sano para el mundo y para los otros: sé salud. Expresa salud.

(Tienes que ser esa cualidad que buscas. Si no logras localizarla, tal vez es que estés en la imagen, no en su vibración; entonces, tradúcelo al sentimiento que desencadena y sé el sentimiento que éste busca, por el que “es”).

No mires de lejos lo que deseas: Sélo. 

No te dirijas a mí, sé lo que eres y mira tu creación. Ya no tendrás más dudas, ya no habrá más problemas. 

No estás sola. Eres. 
Para sentirte sola y acompañada creaste conceptos de ti mutilados, pero lo mutilado te sigue perteneciendo. Recógelo cuando te canses de ser uno u otro, y vuelve a Ser. 
Y decide, si quieres volver a multiplicarte, siempre holográficamente (estás en todo, toda tu creación), los aspectos que quieres experimentar. Pero ahora sabes que es una experiencia que has creado tú, de modo que siempre puedes variarla. Así que no te sientas ya atrapada. 

Elige sentir lo que desees. Vibra en su frecuencia y recrearás ante ti su realidad. 

No lo olvides, en el centro de tu pecho está la esencia de todo lo que conoces, y en tu mente está la forma, de la que está hecho.



Y esto ha sido trasmitido desde la conciencia holográfica del global hacia tu identidad creada, porque se ha abierto una vía de comunicación desde la “inquietud de la creación”. 
La creación se ha hecho consciente de su Esencia, y ha contactado con la verdad de sí misma. 
La creación “yo” se libera de la atadura de su representación, y elige si jugar, dejar de jugar o cambiar de juego. 




Graciela Bárbulo.




miércoles, 28 de enero de 2015

Entre el Ser y el humano.

Si el humano es una manifestación del ser, y el ser es perfecto, ¿qué surge entre el ser y el humano?

¿Por qué no es el humano igual de perfecto, de puro?

El humano es la proyección, una conjunción de proyecciones “mental-emocional”. Y cobra vida como consecuencia de la proyección del ser. 

Es decir, el ser se proyecta en la tercera dimensión, una dimensión basada en la electricidad y el magnetismo, y a consecuencia de la unión de “cosas” formadas por la conjunción de electricidad y magnetismo, estas se proyectan creando realidades.


El espíritu no se puede proyectar en la dimensión material si no va unido a mente-emoción. Es a partir de la atención en un concepto que el espíritu (la mónada) crea una realidad apartada, y ésta se expresa en el ámbito del espacio-tiempo (emoción-mente) (magnetismo-electricidad).


En el plano sutil, la idea se percibe como un rayo que viaja a gran velocidad. Es sólo impulso, fuerza. Es luz. Viaja en el espacio y, como una estrella fugaz, desaparece. Es una llamarada de electricidad que avanza, y en si misma no contiene nada. 

En este mismo plano, la emoción es percibida como un algo consistente, una “cosa” provista de color, forma y textura. Esta tiene una carga magnética. Si la emoción no es manipulada, es decir, si no se hace nada con ella (simplemente se permite que surja y permanezca), quedará anclada al lugar en el que surgió, y atraerá la carga magnética correspondiente que se adherirá a ella. 

Esto define el porqué sucede con frecuencia que siempre atraemos, aunque en diferentes formatos y situaciones, lo mismo. 

Sin embargo, si a una idea se la provee de emoción, tenemos un algo que se dirige hacia un objetivo. Entonces, estamos Creando en nuestro plano. 

En el momento en que “apagamos” mente y emociones, permitimos al nivel superior, más sutil, que sea quien se represente. 


Graciela Bárbulo



martes, 27 de enero de 2015

Crear realidad desde el recuerdo.

Cuando evocamos un momento dichoso, generamos en nuestro campo emocional la misma sensación del recuerdo. Ésta crea una realidad privada de idéntica naturaleza, muy cercana al yo mas intimo. A medida que mantenemos esa sensación, la proyección intima se va expandiendo, y se va proyectando en una realidad muy cercana pero mas amplia. Tal vez evocábamos un momento en que nos sentíamos muy amados; entonces, con esa sensación, miramos al ‘otro’ y éste nos sonríe. De nuevo nos retroalimentamos de esa nueva imagen que mantiene nuestra sensación, miramos mas lejos, y un entorno más amplio y general se vuelve amable y generoso a nuestros ojos.

Así vamos creando un mundo, cada vez más extenso, que es el reflejo de nuestro sentir, de nuestra vibración. 

Llega un momento en que ésta es nuestra nueva realidad, la cual ha conjugado una serie de elementos con los que interactuamos, y a eso lo consideramos nuestra vida. 

Si te fijas, en tu experiencia vital no estás usando todos los elementos que la vida te plantea. Tu vibración selecciona unos cuantos y cierra la atención a otros. Estos elementos no están juntos formando una unidad: se unifican en ti, se los lleva tu atención, cuya cualidad viene determinada por tu vibración. Pero ahora mismo puedes mirar detenidamente, enfocar lo que siempre habías obviado y elegir nuevamente. Para ello sólo tienes que dejar de vibrar como lo has estado haciendo, y conectarte con la vibración que te vincula con ‘eso’. Lo otro, lo anterior, desaparecerá entonces para tus sentidos, de modo que dejará de existir.


Graciela Bárbulo




El mundo en ti.

Fíjate bien: “El mundo está dentro de ti.” 
¿No te lo crees?
Ese es el sueño, creer que hay algo fuera. 
Te propongo un ejercicio: Vive durante una hora tomando contacto con tu interior ante todo aquello que encuentras en tu vida, y comprobarás que únicamente existe si vibra dentro de ti.
De hecho, esa vibración es lo que le da forma.


Graciela Bárbulo




Vivenciar.

Tenemos que pasar de comprender intelectualmente a vivenciar. En la vivencia, la pregunta y la respuesta están unidas, y su experiencia es incuestionable.




jueves, 22 de enero de 2015

Instantes multidimensionales.

Por unos instantes he sido nuestras esencias mirando hacia un tiempo en el que tú eras quien lee esto y yo quien lo escribe. 

Nos percibíamos a través de una neblina conformada por múltiples capas finísimas, configuradas seguramente de entramados de tiempos conceptuales. Allí intentábamos acercar posturas.

Por unos instantes sonreí-mos condescendientes ante nuestra inocencia.




Pixeles de Amor.



lunes, 19 de enero de 2015

Horizontes y culpa. Conversación con el Ser Superior.


S.S.: Tú me ves a mí como lo óptimo de ti, y es correcto. La perfección de ti misma es la puerta de salida, y será la puerta de entrada a la consciencia, de nuevo.

Humano: Así que para volver a elevarme tengo que ser la perfección de mí misma. 

SS: Sí, en todos los niveles, pero no necesariamente en tu mundo social. Lo tienes que ser como concepto de ti misma.

Humano: ¿Y eso qué implica?

S.S.: Liberación. Tú viniste a vivir la experiencia que tienes a tu alcance, y en su recorrido hasta ella, lógicamente, te has impregnado de la vibración del mundo en el que te sumergiste y, como consecuencia, generaste en tu campo mórfico personal una serie de reacciones. Así que tienes la conjunción de lo que eres en primera instancia, el holograma del lugar específico en el que ingresaste, y tus reacciones a todo ello. 

Tus reacciones han estado siendo naturales. Surgían de la diferencia entre lo que Eres y lo que pudiste expresar, y en ese proceso se fueron creando desajustes en tu campo. 

Humano: ¿Qué es lo que me produce dolor?

S.S.: El reajuste. No es que para despertar haya que sufrir como tal. El desajuste previo resulta placentero, porque viaja en sentido favorable hacia tus objetivos personales; ahí te vas acomodando para llegara a lo que deseas. Pero llega un momento en el que tu campo tiende, por naturaleza intrínseca, a volver a sí mismo, entonces se produce rechazo y, con él, dolor, porque no hay voluntad: se entiende como renuncia, puesto que tu único horizonte sigue siendo el que una vez modificó tu campo. 

Humano: ¿Y cuánto tiempo dura el dolor?

S.S.: Hasta que tu despertar sea suficientemente grande como para que tu horizonte sea volver de nuevo al hogar. 

Humano: ¿Qué pruebas tengo que pasar antes de lograr esto?

S.S.: Ninguna. Sólo soltar, desprenderte de lo que no es tuyo. El dolor no es tuyo, es de tu personaje. Si te desprendes de él, ya no habrá más sufrimiento.

Humano: Quiero vivir aún algunas experiencias.

S.S.: Lo sé.

Humano: ¿Sufriré más?

S.S.: Dime, ¿su horizonte potencia el ego o el espíritu?

Humano: Ambos… El ego porque es un deseo personal, y el espíritu porque no es egoísta en el sentido de discriminatorio ni excluyente.

S.S.: Tus deseos son la forma que le deseas dar al viaje a casa. No te costará realizarlos más allá de lo que te cueste soltar los campos vibratorios que aún tienes adheridos. 

Humano: ¿Cómo lo hago?

S.S.: Libérate de la culpa. Aunque la presión externa sea fuerte, libérate del personaje que se siente atacado por las manipulaciones egoístas, o la lástima por los otros, y estarás recuperando la forma de tu verdadera naturaleza. Entonces, a partir de un punto, tu vida ya no será soltarte, porque lo que reste se soltará solo, de forma natural. 

A partir de ahí, todo lo que represente presión externa para mantenerte en el estado de sometimiento o de sufrimiento se desprenderá suavemente. Entonces ante ti se irá abriendo un abanico de posibilidades cada vez más ancho. Podrás elegir, no tendrás que luchar por nada; elegirás entre lo que tengas ante ti, disponible. 

Humano: ¿Cómo me libero de la culpa? Ha sido mi educación. Está afincada en mí, y aún permanecen en mi entorno personajes que me la refuerzan constantemente.

S.S.: No luches psicológica, emocional ni físicamente. No uses el verbo, ni imágenes de los otros. Simplemente siente que eso que ellos tejieron en ti es de ellos, no tuyo. Y cada vez que actúen con esa parte de ti, quítatela, como se quita un abrigo. 

Humano: ¿No me puedo ayudar de visualizaciones?

S.S.: Si te sientes agredida, visualiza esa agresión dentro del campo de la persona que pretende emitirla hacia ti, no la recojas, ni siquiera para desecharla. En el momento en el que recoges eso, sea para lo que sea, ya es tuyo, y eso es lo que la persona busca, es su forma de estar vinculado, descansando de sí mismo. 

Humano: ¿Lo lograré?

S.S.: Sí, cuando puedas no sentirte responsable del dolor que el otro se produce a sí mismo, cuando respetes el proceso de dolor del otro sin prestarte a formar parte de él. No confundas ayudar con vincularte. 

Humano: ¿Y cuando los ataques no son directos, sino sutiles?

S.S.: Actúa de la misma manera. Ellos puede que no sean conscientes de lo que hacen, porque también forma parte de su estructura mórfica, pero tú sí lo sabes. 

Humano:  Los discierno claramente, si estoy en mi centro, en forma de sensación. Si no es así, salta el resorte. 

S.S.: El resorte es la programación de tu campo. La sensación es la realidad. La sensación sutil, esa que no pasa por el intelecto, es la vía más clara que tiene el humano de conectarse con la realidad. Déjate llevar por ese instinto y, sobre todo, no te sientas culpable. La culpa es la trampa. 

Humano: ¿Qué es la culpa?

S.S.: Temor al castigo, pensar que si no te dejas castigar por las circunstancias te sobrevendrá un castigo superior e ineludible. Y nada superior quiere castigarte. Todo lo superior sólo vibra en amor, así que cuando sientas que no puedes convivir con el amor en una situación, permítete actuar en base a esa sensación. Y sumérgete en aquella situación en la que sientas que el amor puede fluir libremente en ti. 

Humano:  Y los demás, ¿que pasa con ellos entonces?

S.S.: Aceleran también su proceso de despertar. Les permites encontrarse en la situación en la que pierden su horizonte; entonces tienen que elegir entre sumergirse más profundamente o cambiar de horizonte. Pero esta segunda opción no la tendrían si no dejaras de apoyar su estructura mórfica, que les ata al sufrimiento también a ellos. 

Tú, en este caso, has estado siendo una cura, un alivio intermitente. Te entregabas para ser engullida, y así ellos se alimentaban y tú te desgastabas. ¿Quién ganaba? 

Humano: Nadie. 

S.S.: Exacto. 

Humano: Gracias.

S.S.: Soy Amor contigo. Siempre te apoyo en tu proceso, no estás sola. Aunque veas tiempo pasando sin que nada suceda, se trata únicamente de la percepción de tu dimensión de espacio-tiempo, pero todo está ya configurado para que pises una nueva tierra para tu beneficio, y así será con todos aquellos, cada vez más, que están perdiendo su norte ilusorio para volver al hogar, y aún se encuentran, como tú, en el espacio vacío que une ambos estadios. 

El camino del nuevo horizonte, independientemente de la apariencia percibida con los sentidos físicos, es correcto. Y aunque aún muchas veces no sabéis reconocer el amor no humano, si cerráis los sentidos físicos lo percibiréis. Estáis siendo atraídos por la fuerza magnética del amor. Y es ineludible. Caminadla sin culpa, porque es genuina. 


Graciela Bárbulo
15/01/15