domingo, 28 de septiembre de 2014

Abandona la obra.

Abandona el decorado y se caerá a tus pies.
Porque tú eres el decorado, el actor, la trama, 
cada uno de los personajes 
y el publico.



La vida me ha dado un golpe.

La vida a veces da golpes
a los más afortunados. 

La vida me ha dado un golpe, 
de esos que no son duros, ni obvios, 
pero persisten, persisten, como arenas movedizas, 
lentos, constantemente. 
De los que no se definen 
ni para pedir ayuda.

Hay golpes con hematoma
que sube y baja, 
rasgaduras que sangran y cicatrizan, 
con calidad de obvio, que dan la cara. 
Y uno se enfrenta a ellos a su manera; 
los define, 
comparte, 
y pide ayuda. 

Pero mi golpe comenzó en caricia
sutil, 
suave, lenta, repetida, 
insistente, prolongada, abrasiva, 
interna, 
invisible. 

Fue preciso drenar 
la vida para encontrarlo, 
dejar de ser por verlo; 
evaporarse.

Y ahí estaba mi golpe, 
germinando día a día
en mi ignorancia,
creciendo dentro de mi nombre. 

Tuve que despojarme de mí misma. 
Pero encontré mi núcleo, y no era eso. 

Fue desnudarme y verlo 
caer
en tierra estéril, 
mezclarse con el todo, 

desnudarme y ser nada
para saberlo. 



Graciela Bárbulo



sábado, 20 de septiembre de 2014

Mente y Emoción.

Mente y Emoción


La emoción es estática, y es magnética. 

La mente es dinámica, y es eléctrica. 

En el momento que sientes una emoción, comprobarás en tu cuerpo que se activa algún centro. 

En el momento en que visualizas mentalmente, comprobarás que se forma una imagen. 

En ambos casos se genera acción. 

La emoción activa el centro hasta ese momento en reposo, otorgándole la cualidad de atracción. 

La mente activa los átomos que configuran la imagen recreada.

La primera actúa en tu campo energético, la segunda en el cosmos.

Ambas actividades, por separado, tienden a desaparecer cuando la conciencia se aparta de ellas.

Sin embargo, si deseas crear una “realidad” con el ánimo de atraerla a tu vida, debes unir ambas acciones: la emoción, activa, vinculada con la imagen visualizada. 

Entonces, estarás viajando, en primera instancia, hacia esa creación visualizada mentalmente y, por la misma fuerza de atracción de la emoción, la estarás proyectando en tu vida. 

Olvídalo cada vez que trabajes este proceso, pero insiste encontrando momentos para realizar este vínculo dinámico de nuevo, y pronto tu creación consciente formará parte de tu realidad.


Graciela Bárbulo 




Niveles de realidad.


Hagas lo que hagas.


Despertar.


Morir y nacer.

No muere quien vive. Muere quien nace. 
Y vivir es una constante desligada del tiempo.

Graciela Bárbulo 


La culpa.

La culpa, 

el engranaje entre el deseo (derecho inherente), y la incapacidad de concedérselo,
la capa invisible de la excusa letal,
la caja fuerte de su naturaleza.

Pero ahí está la llave:

Descubre el primer engaño, explota la caja fuerte y destruye el asesino pretexto mentiroso.

El engranaje, entonces, liberado de bloqueos, modificará su función para permitir a la naturaleza particular avanzar hacia la realización de su auténtica naturaleza,

para Ser.



Graciela Bárbulo

martes, 16 de septiembre de 2014

Tú sabes cómo es esto.

Tranquila, amor, tú sabes cómo es esto. 

No desfallezcas. 
Estoy a tu lado, pero no me ves. 
No puedo recogerte y traerte 
aún
conmigo, 

pero cuando sientas que ya no queda aire
ni para un último suspiro, 
te dejarás llevar,
y sucederá lo que aún no crees. 

Será tu última caída, 
que, libre de anhelos, de emociones, de criterios, 
de rencores,
carecerá de gravedad. 
Y en el último abandono, 
sin el peso de tu identidad, no caerás finalmente. 

Te elevarás, 
atravesando el espacio ya vacío, 
limpio de miedos.

Antes de terminar el viaje
comprobarás que siempre te he esperado,
para darte un abrazo infinito
del que no despegarnos, para seguir, 
juntos, 
en camino hacia la aurora. 



Graciela Bárbulo