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lunes, 10 de agosto de 2015

Le amó

Le amó como el fuego
a la madera,

como el polvo que se esfuma
en el viento
de la noche.

No hubo día, sólo
brasas.



Graciela Bárbulo


jueves, 22 de enero de 2015

Pixeles de Amor.



lunes, 8 de diciembre de 2014

El interior y la forma.

Convive con el interior de cada persona, y estarás libre de sus formas. 
Reconoce la causa, y responde sólo a ésta. El ataque, como consecuencia, desaparecerá.
Y emergerá lo que subyace a todo: el amor.



domingo, 16 de noviembre de 2014

El humano como filtro.

El humano es un filtro que traduce la Realidad hacia planos más burdos.

¿Puedes imaginar lo grandioso que puede llegar a ser el amor divino, desde lo divino que es el amor humano?


Entonces, en lugar de imaginarlo, ¿por qué no voltear hacia la fuente y, de nuevo, experimentarlo?


Graciela Bárbulo


Ama la esencia

Tu piensas que cuando la forma sea favorable, la amarás. Pero cuando ames la sustancia de la forma, ésta se hará favorable.

Toda forma es definida por el miedo. El amor no tiene forma, y constituye la esencia sobre la cual la proyección del miedo crea la forma.


Ama la esencia, y la forma percibida se desintegrará ante la previa desintegración de tu propia forma para ser capaz de amar la esencia. Entonces, te fusionarás con aquella parte de ti que echaste fuera, descubrirás que eres uno con todo y realizarás el más alto logro: la reunificación de las partes que creaste en tu percepción errada.


Graciela Bárbulo


martes, 21 de octubre de 2014

Lo llamó amor / He called it love

Hubo un tiempo en el que Todo Era, y de ese todo surgió algo que dijo: “yo”. 
Entonces comprendí que no era parte del todo, puesto que había algo que era otra cosa, y, para salvarme, dije “yo”.

Todo siguió con “yo” y “yo”, hasta que un día “yo” dijo: “aquí”.
Entonces sentí la distancia, y la ausencia de Todo en “yo” y, para salvarme, dije “aquí”. 

Así, seguíamos “yo” y “yo”, “aquí” y “aquí”. 

Pero llegó un momento en el que “yo-aquí”, quiso volver al Todo, en el que no había “yo” ni “aquí”, y no encontró el modo de deshacer el entuerto. 

Entonces, se le ocurrió decir al otro “yo”: “tú-allí”. Y surgió el impulso de ir hacia “tú-allí” para recuperar el Todo. 

De esta forma, creadas la identidad, el espacio y el tiempo, cada “yo” busca el momento, dentro del infinito, de atravesar la distancia imaginaria que le separa de sí mismo. 

Y a la búsqueda ilusoria del encuentro consigo mismo a través del otro, dentro del espacio inexistente que los separa, a través del tiempo ilusorio, lo llamó amor. 

Mientras tanto, el Amor palpita infinitamente en el Todo, como si Nada.




There was a time in which All Was, and from this all came something that said: "I".
Then I realized that I wasn't part of All, since there was something that was something else, and, to save me, I said "I".
All followed up with "I" and "I", until one day "I" said: 'here'.
Then I felt the distance, and the absence of All in "I" and, to save me, I said "here".
Thus, continued "I" and "I", "here" and "here".
But came a moment in which "I-here", wanted to return to the All, in which there was no 'I' or 'here', and didn’t found the way to undo the mess.
Then, it occurred to him say to the other "I": "you-there". And arose the impulse to go  to "you-there" to retrieve the All.
In this way, created the identity, space and time, each 'I' looks for the moment, within the infinite, cross the imaginary distance that separates him from himself.
And the illusory search for the meeting with himself through the other, within the non-existent space that separates them, through the illusory time, called it love.
Meanwhile, love beats infinitely in the All, as if Nothing.


Graciela Bárbulo

       

lunes, 21 de julio de 2014

Amor y naturaleza humana.

El amor es inherente a nuestra naturaleza. Y únicamente puede expresarse en la medida en que el propio mundo emocional esté libre de conflictos no resueltos.

A quien no puede amar, entonces, no le falta algo. A quien no puede amar, le sobra algo.


Graciela Bárbulo