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domingo, 3 de enero de 2016

¿Quién despierta en mí?

Me he preguntado,  ¿quien despierta en mi?

Y he quedado en silencio para recibir la respuesta…

Esta fue: 

No se trata de un deseo desde el “tú dormido. No hay un impulso de conocer desde el ego, o el personaje, o el humano. De hecho, no hay nadie que despierte; eso es absurdo, el ego no podría querer salir de sí porque es todo lo que es. 

¿Qué descubrir, entonces? 

No. No despierta nadie, hay un simple empuje de la Realidad sobre el sueño, de manera que lo atraviesa, lo trasciende. Y, como consecuencia, el ego se disuelve, quedando frente a frente las dos caras del “yo", el consciente de si y el dormido. De tal manera, la parte dormida se reconoce en el ser y anhela fusionarse con él (consigo mismo).

Desde este momento, en que alma y espíritu tienden hacia el mismo objetivo, comenzará un proceso de liberación,  a veces suave,  a veces doloroso, que, pase por las circunstancias que pase, se dirige irremisiblemente hacia el reencuentro profundo, la unidad. 

En términos del sueño,  se interpreta como una liberación. Para el Ser es la reunificación de sus partes.


Para la Esencia nada cambia.


Graciela Bárbulo


domingo, 1 de febrero de 2015

La creación se hace consciente de su Esencia.

Eres Esencia.

Conecta con el centro de tu pecho.
Siente la vibración de tu núcleo…
Eso es lo que Eres. 
Eso es eterno. Siempre ha sido y siempre será, porque es fuera del tiempo. Es en sí mismo. 
Tú Eres.

Eres Eso, Uno, Informe.
Y eres cada forma de tu vida: de tus pensamientos, de tus emociones, de tus circunstancias. Todo ello es una recreación de un argumento para encontrarse con uno mismo. 
Tú eres todo ello, y en cualquier momento te puedes recoger en ti y hacer desaparecer la forma. Ella no existe en sí misma, tú la representas para ti misma. 

Eres Potencial. 

Todo lo puedes crear, porque todo lo que es, no-es. Sólo es si tú lo vives. 
Todo puede acabar ahora. Sólo despierta y liberarás al mundo. 
Sin embargo, no quieres, estás jugando…
De acuerdo, juega… 
¡Pero es que a veces te encuentras con el sufrimiento!
Claro, has creado unidades de realidad dentro de tu mundo. No has creado aspectos; ellos no pueden ser independientes. 
Has creado realidades enteras: la ilusión y la decepción son una sola cosa, la alegría y la tristeza… 
Pero las has creado para vivir sus aspectos; no es posible de otra manera. 
Ellas son unidades de ti lanzadas hacia la forma para interactuar entre sí, y al hacerlo una cara atrae a la contraria, como las dos polaridades de un imán. 
Pero tú eres las dos, lo que pasa es que para vivirlo te tienes que posicionar en una; sino, de nuevo vuelves a la unión, a tu esencia. 
Para posicionarte, tienes que lanzar una de ellas fuera y ser la otra. 
Esto implica que lo que no eres tú se recrea en una circunstancia. 
Dotas a los aspectos de identidad, y observas… 
Les das concentración en sí mismos, de forma que todos lo que no son “yo” son algo ajeno. Entonces interactúas: La alegría ineractúa con la tristeza, el blanco con el negro, el éxito con el fracaso… 

Toda interactuación es Unificación. 

En cada circunstancia de tu vida te completas. 
Si estás viviendo sufrimientos, mira qué te hace sufrir: eso es lo que completa el sufrimiento. 
Completar es anular. 
En el momento en que positivo y negativo se fusionan, deja de haber polos. 
Cuando el pasado y el presente se fusionan, deja de haber tiempo. 
Cuando el cielo y el infierno se fusionan, deja de haber conflicto. 
De tal forma, si tú estás sintiendo frustración o sufrimiento en algún aspecto, mira la otra cara, lo que está del otro lado, lo que sería el logro, el éxito, la felicidad… 
Encuéntralo en tu realidad. Ello es la anulación de tu estado. 

Hazlo.. 

Pero toda creación se ha dividido en aspectos. Y tú siempre encarnas en tu “yo” cada opuesto de todo lo que tienes desplegado en tu tablero de juego. 

Y ahora, piensa en las cosas de tu vida.

Imagina todo lo que es tu vida, desplegado sobre un tablero. 
Imagina cada una de las personas, de las situaciones… Dale a cada cual un lugar. 
Y ahora, tú eres una ficha, la ficha “yo”. La ficha se tiene que mover por entre todo ello. Hay pasillos libres, algunos anchos y cómodos, otros estrechos; otros obturados… 

Mira todo aquello que no está representado en el tablero, pero deseas… ¿Detrás de qué circunstancia está atrapado..? 

Te vas moviendo con tu ficha por entre los pasillos, y en algunos casos el camino está cerrado. Averigua qué lo bloquea. Averigua, esa cosa o persona, qué vibración produce en ti, qué tienes que desarrollar para trascenderla y seguir avanzando por ese camino. 
Eso que tienes que avanzar es recoger de ella lo que necesitas. 
Eso que te impide pasar no es un obstáculo: es el recipiente que contiene lo que tienes que recoger para trascender eso mismo. 
¡Tienes que trascender ‘eso’ con ‘eso’!

Encuentra la unidad en la dualidad, entre eso y tú, con respecto a eso. 

Todo lo que se encuentra tu vibración es la vibración contraria que la complementa y la completa. Si eso te da miedo, eso es el remedio de tu miedo. 

Fíjate cómo han surgido algunos problemas: fobias, miedos, etc.: 
Tú estabas bien, completa, y algo se desplegó. Por ejemplo, tuviste un conflicto con la altura y ahora tienes vértigo; esa altura es justamente la cura de tu vértigo. O estabas completa e independiente y te uniste a algo donde depositaste una parte de tu identidad; eso desencadenó claustrofobia. Etcétera.

Eres imaginación. 

Todo es una recreación. 
Todo es verdad para ti mientras seas Algo. 
Mientras tú seas algo, te encontrarás con algo que te reafirme. 
Si quieres hacer desaparecer tu mundo, deja de ser ese algo que lo sujeta. 
Y si quieres otro mundo, sé otro algo, y automáticamente saldrá despedido hacia la representación, en forma de circunstancia o identidad; lo que permita que tu elección se reproduzca en el tablero de juego. 

Pero tú eres, básicamente, Esencia. 
Y es de la Esencia que surge la imaginación dentro de un Potencial inherente a la Esencia. 
Como consecuencia, se crea el mundo. Porque tú así, con tu vibración, lo estás queriendo. 

No lo olvides. No estás atrapada. Eres libre. 
Todo lo que está ante ti "es" en un nivel de vibración más sutil que todo ello; todo ello es uno. 

Nada tiene trascendencia más que en el lugar en el que sucede. 

Relájate, todo está bien. Todo es correcto. 

Eres todos los aspectos de tu creación.


La otra cara de la pobreza es la riqueza. Si quieres ser riqueza, exprésate como tal. 
La otra cara de la tristeza es la alegría. Exprésate como tal para serlo. 
La otra cara del bloqueo es la expresión. Sé expresión, defínete como tal en donde estés con lo que puedas, y desaparecerá el bloqueo. 
La otra cara del desamor es el amor. Sé amor. Exprésate como tal y aparecerá el lugar adecuado donde hacerlo.
Si quieres salud, sé sano para el mundo y para los otros: sé salud. Expresa salud.

(Tienes que ser esa cualidad que buscas. Si no logras localizarla, tal vez es que estés en la imagen, no en su vibración; entonces, tradúcelo al sentimiento que desencadena y sé el sentimiento que éste busca, por el que “es”).

No mires de lejos lo que deseas: Sélo. 

No te dirijas a mí, sé lo que eres y mira tu creación. Ya no tendrás más dudas, ya no habrá más problemas. 

No estás sola. Eres. 
Para sentirte sola y acompañada creaste conceptos de ti mutilados, pero lo mutilado te sigue perteneciendo. Recógelo cuando te canses de ser uno u otro, y vuelve a Ser. 
Y decide, si quieres volver a multiplicarte, siempre holográficamente (estás en todo, toda tu creación), los aspectos que quieres experimentar. Pero ahora sabes que es una experiencia que has creado tú, de modo que siempre puedes variarla. Así que no te sientas ya atrapada. 

Elige sentir lo que desees. Vibra en su frecuencia y recrearás ante ti su realidad. 

No lo olvides, en el centro de tu pecho está la esencia de todo lo que conoces, y en tu mente está la forma, de la que está hecho.



Y esto ha sido trasmitido desde la conciencia holográfica del global hacia tu identidad creada, porque se ha abierto una vía de comunicación desde la “inquietud de la creación”. 
La creación se ha hecho consciente de su Esencia, y ha contactado con la verdad de sí misma. 
La creación “yo” se libera de la atadura de su representación, y elige si jugar, dejar de jugar o cambiar de juego. 




Graciela Bárbulo.




jueves, 13 de noviembre de 2014

Soy Esencia.

Soy esencia. 
Más allá, potencial. 
Sobre ello está creado un Ser. 
Sobre ello, un ego. 
Sobre ello, una vida. 

Pensamientos, materia prima de vida, van y vienen. 
No hace falta ir a la compra. Aquí no hay espacio, ni tiempo. Todo ello fluctúa, sólo hay que cogerlo o desestimarlo. 

La existencia del Ser Es, vibra.
La existencia del ego está predeterminada. 

Pero la materia de los pensamientos surge, ofreciéndose a entrar. 

La vida se muestra hecha, sólida, configurada, 
repleta de entidades, de animación, de argumento. 

Sí, toda vida está abocada a un destino, porque convive con unas normas, leyes humanas, en torno al yo. 
En ella, pensamientos, sentimientos, alimento del ego que viaja de un mundo a otro. 

Más allá, el Ser.

Pero Yo Soy Esencia…

Graciela Bárbulo




jueves, 3 de octubre de 2013

¿Qué hay entre la Esencia y la forma?


 (Este texto no es una canalización. Es la transcripción de un estado de consciencia al que soy atraída).



Se me revela la Consciencia de la Esencia, y entonces todo se vuelve irrisorio. En este estado veo las capas que existen entre la Esencia (Lo-Que-Yo-Soy) y la forma material en cada momento.

Existen muchas películas (capas y argumentos) de proyecciones de la Esencia, de forma que, según en qué película, de todas ellas, actuamos, estamos en un nivel de profundidad/superficie u otro.

Desde la Esencia (potencial desde la Voluntad Pura), se expresa un aspecto o nivel determinado. Entre ella y el humano pueden existir varias capas. Unas son personales, otras grupales, otras sociales, etc.

La capa cero es anterior a ésta vida, es aquella con la que nos incorporamos a esta encarnación. Llega al mundo formando parte de nosotros. La reconocemos como “yo”, así que no vemos que es ajena a nuestra naturaleza esencial.

La primera capa es el conjunto de las consecuencias exteriores vividas y no trascendidas a título personal antes de crearnos una idea de nosotros mismos. Nos formamos con ella. Es muy pegajosa.

Las siguientes capas son grupales a escala individual, se definen en diferentes tipos de sectores según haya evolucionado la vida de la persona (familia, infancia, amigos, entorno adolescente, pareja, etc.).

Las últimas capas (varias de nuevo) son sociales, siendo la sociedad más de una, capas sobre capas (barrio, pueblo, ciudad, país…, todos ellos con costumbres adoptadas).

En cada una de ellas se desarrollan diferentes emociones, juicios… que se van acumulando y se añaden a las siguientes capas. Todos estos los incorporamos al “yo”, y es con todo ello que seguimos avanzando, considerándolo parte de nuestra identidad personal.


Pero definamos qué es una capa:


Una capa es, por un lado, un film, es decir, un algo transparente que tiene un ámbito de superficie y grosor, con un color o vibración determinados, que implica que, desde el “yo” hasta la Esencia, veamos a través de ella y, por lo tanto, lo hagamos con el “color/vibración” que ésta tiene.

Y, por otro lado, esta capa contiene un argumento. No es un algo estático, sino una “experiencia” que se completa en sí misma.


Entonces, experimentar una capa no implica sólo perder la visión auténtica de la Realidad, sino detenerse a experimentar las circunstancias que ésta capa/argumento implica, y hacerlo con las cualidades que hemos incorporado a nuestro ser (autoestima, desconfianza, temor, ambición...).

Toda creación consciente se realiza sobre lo ya creado en éstos ámbitos (por ej., amor, amistad, autoafirmación, etc.). La creación Real se realiza, trascendidas estas capas, sobre la Sustancia Universal, y esto es posible si no se observa a través de un deseo egoísta, o un concepto preconcebido, sino libremente, desde el deseo legítimo de expresión del propio ser dentro del film (o capa).


Cómo son estas capas:


Actuar a través de ellas es como llevar cristales sobre gafas. Es como mirar con gafas de colores a través de ventanas que están a diferentes distancias (en el espacio-tiempo), son de diferentes tamaños, grosor y color, y aunque se ubican ante nosotros, algunas sobresalen por  a los lados, pudiendo escapar de nuestro campo de visión.

Y ahora viene un dato importante: estas capas o filminas no son algo estático, tienen impresas “situaciones vivas”, situaciones que, al adentrarte en ellas, tú transitas en el espacio-tiempo.

Es decir, mirar a través de una de ellas no es hacerlo de manera estática/imparcial; implica involucrarse en el argumento que ésta capa “es”. Mirar más allá de ella es entrar en ella, vivenciarla, y entonces, desde el hecho de “ser eso que se está siendo allí”, mirar hacia el exterior. Lógicamente en este punto se ha perdido la imparcialidad, con lo cual no se puede ver la Realidad.

Por otra parte, estas capas no tienen distancia (real) entre ellas; al contrario, se superponen e interactúan, y eso hacemos nosotros cuando estamos vinculados con alguna de ellas, puesto que lo que aparentemente es una, en realidad es una serie de ellas vinculadas entre sí que, necesariamente, tendremos que experimentar.

La cuestión importante no radica en estar inmerso en cualquiera de estas películas, sino en ser o no consciente de que se está ahí. Vivir a través de cualquiera de ellas es correcto, pero siempre que sepamos que es una proyección de La Esencia, y busquemos la modalidad que nos permita la expresión que elijamos. Es decir, tú elijes qué expresar, y para ello escoges el medio (situación) que deseas.

Eres potencialmente Libre. Sé consciente y lo serás realmente. Nada te afecte.

Pero siempre, elijas lo que elijas expresar, a través del modo que lo hagas, ya sea mediante la forma o directamente en la Esencia, recuerda que ambas son interdependientes.

Cuando sientas presión en la vida, cuando estés sufriendo, cuando lo estés pasando mal en una situación, lleva tu conciencia a La Esencia, y te sentirás liberada. En el momento en que puedas vivir una situación desde la consciencia de que es una proyección autocreada, ésta perderá el sentido de “ser” y tenderá a desaparecer.

Cuando estés en una vivencia, pregúntate, ¿qué estoy expresando? Entonces, si es negativa, habrás salido de ella sólo con ésta reflexión, y si es positiva, si es una proyección limpia de la Esencia, te invadirá la plenitud y será aún más bella, porque tu consciencia abarcará desde la forma hasta la Esencia.

Y ésta es la clave de éste Conocimiento mostrado.

Ojalá haya logrado comunicarlo, y podamos, teniendo consciencia de ello, vivir libremente y feliz tanto dentro de las películas que se intercalan entre el “yo” y la Esencia como en el recorrido desde la expresión de ese “yo” hacia la Esencia misma, y allí, al fin, nos sumerjamos para lograr Ser Quienes Somos.

Y nos encontremos, pudiendo ver desde la misma Consciencia de la Esencia, lo irrisorio de todo lo que nos estamos tomando tan en serio y es, simplemente, proyección ilusoria.



Graciela Bárbulo
02/10/13